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miércoles, 19 de abril de 2017

Chakra inferior Talátala: Confusión y Terquedad



Los chakras inferiores corren a lo largo de las piernas por debajo del chakra raíz Muladhara. Son vinculados a los instintos animales, y al inframundo Patala de la tradición hinduista, que afirma que el universo se divide en tres mundos: Svarga (reinos celestiales), Prithvi (tierra) y Patala (los reinos subterráneos). 

De las siete regiones o lokas que componen al subterráneo, la cuarta Talátala, es el reino del demonio-arquitecto Mayasura, hábil en la magia y fiel devoto de Shiva, dios de la destrucción y regeneración. 

La historia empieza con tres hermanos semidioses que oraban con persistencia a Brahma, el dios creador. Conmovido por su devoción, Brahma asintió en bendecirles con tres ciudades flotantes móviles, Tripura, ubicadas en la tierra, el cielo y el paraíso. Lo único que podría destruirlas era el tiro de una sola flecha en llamas que atinara a las tres ciudades a la vez, una vez que se alinearan por unos instantes cada mil años. Estas ciudades fueron prósperas y pacíficas. Sin embargo, la naturaleza guerrera de los semidioses que las habitaban los llevó a echar a los dioses del paraíso y a atacar a los seres humanos para proteger Tripura. Fue el señor Shiva quien, luego de que los dioses solicitaran su ayuda, destruyera con una sonrisa a las tres ciudades del semidios-arquitecto Maya, a quien protegió de la destrucción debido a su fidelidad y le entregó el reino subterráneo de Talátala.

Traducido como "bajo el nivel inferior", el chakra Talátala se encuentra en las pantorrillas, y alberga la energía de la confusión prolongada y de terquedad y obstinación instintiva, es decir, importunar a otros repetidamente con el fin de obtener nuestros propósitos individuales, tal como actuaban los semidioses, preocupados por la supervivencia de Tripura, en vez de disfrutar la abundancia de sus ciudades. El atributo contrario para equilibrar este chakra es el derecho a ser conscientes. Shiva, que representa la conciencia pura, es quien destruye las tres ciudades, que representan las emociones negativas del orgullo, ira e ilusión. Cuando la conciencia se ve cegada por estas emociones, podemos perder el control y lastimar a quienes nos rodean, incluso a pesar de tener una vida próspera y bendecida. Al estar conscientes de nuestras emociones negativas, despejarlas puede ser tan sencillo como respirar profundo y dibujar una sonrisa en nuestros labios, igual que Shiva.

A través de la metáfora de los submundos, el hinduismo describe a los chakras inferiores, no como algo que debamos negar o repudiar, sino como parte de la naturaleza humana, y como aquello que una vez trascendido y canalizado, nos ayuda a acceder a los estados superiores de conciencia. Superar el orgullo y la obstinación nutre a nuestro chakra del plexo tiroideo, Vishuddha, lo que nos abre al pensamiento racional y a la comunicación efectiva. La terquedad puede mantenernos en confusión, pero bien canalizada nos da perseverancia. Con apoyo de posturas y respiraciones yóguicas, podemos dirigir nuestra fuerza vital de orgullo y obtener resultados positivos. Sólo aceptando nuestra oscuridad, somos capaces de trascender hacia la luz. 

En palabras del psicólogo Carl Jung: "Un hombre que no ha pasado a través del infierno de sus pasiones, no las ha superado nunca" y "Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma".

miércoles, 22 de febrero de 2017

Chakra Vishuddha: Yo expreso

El chakra Vishuddha, o plexo faríngeo, es el quinto de 7 centros energéticos principales descritos en la Yoga. La existencia de esta nube de energía es el resultado de una concentración nerviosa y vascular en la zona de la garganta y cara.


Vishuddha viene del sánscrito que significa "Purificado", y se vincula con las glándulas tiroides y paratiroides. Energéticamente, nos conecta con la energía del pensamiento y la expresión facial, corporal y verbal. Esta es la zona de la comunicación, y la vibración del pensamiento verbal, Udana-vayu además de ser el primero de los chakras inmateriales, ya que su elemento es el eter, el espacio vibratorio, mientras los anteriores se vinculan al aire, fuego, agua y tierra. La tiroides es una glándula que se encarga de regular el crecimiento y el metabolismo corporal, mientras que las paratiroides generan hormonas que regulan la absorción de calcio en el intestino.



Los bloqueos a nivel Vishuddha son bloqueos en el pensamiento verbal cuyo origen puede provenir de diversas fuentes: Primariamente están vinculados con problemas para percibir la naturaleza de la realidad, y albergar ideas erradas acerca de la autoridad. Creer que somos mejores que otras personas nos inunda de orgullo, mientras que considerarnos inferiores es una forma de orgullo negativo, es decir, envidia. Sin embargo este pensamiento no es acorde a la verdad, en la que todos los seres somos distintos, y cada uno tiene su camino único en la vida. ¿Cómo podemos compararnos, si nadie es igual? Por otro lado, cuando nos vemos incapacitados para expresar nuestra forma de pensamiento, la voz puede tornarse ronca o sofocada. Cuando surgen emociones desbordadas, se hacen "nudo en la garganta", igual cuando nuevas experiencias parecen "difíciles de tragar".


Aprender a percibir la naturaleza real de todos los fenómenos, ser capaces de expresar nuestros verdaderos pensamientos, deseos y voluntad, meditar en la energía azul cielo del chakra del éter Vishuddha y realizar ejercicios conscientes de la Yoga nos ayuda a liberar los nudos energéticos del plexo faríngeo.


Para esto es preciso alinear nuestra columna con la energía de gravedad de la tierra, así como la liberación de ideas parciales junto con la tensión de cuello, con lo que la libido o energía vital latente conocida como Kundalini, sube a través del canal central sushumna, la médula espinal, y despierta progresivamente nuestra conciencia de regreso a la divinidad.